Cena de Navidad 2019

No todo está en los tatamis, incluso podríamos decir que lo más importante está fuera de ellos. Buena prueba de esto es lo que volvimos a vivir el sábado pasado: una reunión de diferentes generaciones que, aparte de compañeros, como algo más que un equipo, somos una familia.

Una familia que estamos en contacto todo el año y que siempre nos reunimos, por lo menos, dos veces al año. Ocasiones que siempre están repletas de reencuentros, recuerdos, anécdotas, bromas, risas, buen ambiente y una gran familiaridad. Pasan los años y cada vez no juntamos más, añadiendo a jóvenes que pertenecen a las nuevas generaciones pero que siguen viendo algo especial en los mayores que entrenan con ellos o en las personas de las que tanto han oído hablar.

Ya antes de la gala de nuestro 30 aniversario veníamos haciendo este tipo de cenas y reuniones, pero tras aquel maravilloso momento del Palacio Euskalduna, estas comidas y cenas son algo más que una reunión anual. Quizá no se pueda describir con palabras y solamente se pueda saber qué es estando ahí.

Lo que sabemos es que todos queremos asistir y compartir esos momentos. Son algo especial.

Somos más que un equipo. Somos una familia.